Poemario "Una grieta de intimidad en el tiempo"

 


 Poemario galardonado con el 1º Premio en el  X Certamen de Poesía "Villa de Moraleja" 2024. 


 (…) acuérdate de mí,
que no puede cansarse de esperar
aquel que no se cansa de mirarte.

 

“Almudena” de Luis García Montero



Poemario “Una grieta de intimidad en el tiempo”

 


I.                Septiembre

Rompe la luz al alba en tu silueta dormida,

descomponiéndose en haces de partículas.

Septiembre acorta los días sin remedio

sobre un camino de hojas secas y doradas,

de ocasos que persiguen al sol en un asedio.

Es esquivo el sueño a tu lado, deseo, es fugaz la calma.

 

II.                Noviembre

Hueles… a niebla y dehesa, a mar de espuma,

a chimenea y  hogaza de leña,

a días de lluvia, tardes sin horas.

Tarareas… cobijado entre mis brazos, eres el dueño

de las ilusiones y los miedos que me acechan;

sueños de futuro nos acunan.

Acaricio… con la yema de mis dedos el reflejo del  sol

en un pliegue de tu piel.  Contaré tus lunares: uno, dos, tres…

 

III.               Enero

No hay hielo ni escarcha que nos detenga.

Las noches tempranas invitan al sueño

y admito no ser ni estar completa

si no te observo dormido en mi almohada

mientras danza el reflejo de  las llamas,

sobre tu piel, como un espejo.

La nieve ha cubierto de blanco el jardín.

 

IV.           Marzo

Solo hace frío si de mi lado partes. 

Escucho entre sueños tu voz templada, de nana. 

Secuencia de notas hacia un allegro 

deshacen el abrazo de Morfeo y la ligadura de las sábanas.

Mañanas de sol y café, días de ti.  

De viento loco que baila entre las ramas, deshielo

 y atisbo de primeros brotes.

 

V.             Primavera

¿En qué me has convertido?

Desadormecida, sonrojada, crecidos los cabellos,

carnosos los labios sobre la fruta fresca.

Caminas  descalzo y ya no brota humo de la chimenea.

Tal vez solo nos falte.. ¿por qué no me besas?

Tú me provocas y yo aguardo.

 

VI.              Julio

Tu cuerpo como morada,  tu voz como credo,

tus manos me guían, tú, porque sin ti no puedo.

De noches tórridas, besos líquidos, salados,

de estrellas fugaces, de manantial de agua fresca,

de higos maduros y luciérnagas inquietas, 

de todo esto, amor, para ti, estoy hecha. 


                                                                                                          R. Elena Molano Gil.-





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